Ciudades cafeteras: Roma

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La historia de la humanidad cuenta con diferentes escenarios repartidos por todo el mundo. Roma es una ciudad con una carga histórica aplastante. La Ciudad Eterna fue el núcleo neurálgico durante 5 siglos.

Como bien dice el dicho, ‘todos los caminos conducen a Roma’. La capital de Italia fue el decorado sobre el que se grabaron muchas de las escenas más importantes de nuestra historia.

Sin embargo, los grandes sucesos no siempre sucedieron en lugares icónicos como el Coliseo, el Foro o la basílica de San Pedro. Si paseamos por sus calles empedradas, olemos la fruta de los puestos callejeros y escuchamos el ‘buongiorno’ de los vecinos, nos damos cuenta de que el pueblo romano ha reinado en secreto la Urbe. 

Mientras las figuras de poder discutían el destino de la ciudad, antes en la Curia Hostilia y ahora en el Palacio Chigi, los ciudadanos de a pie se reunían bajo lámparas de cristal y techos de madera con la excusa de un buen café. Porque, al igual que sucedió en París con la Revolución Francesa, los cafés han servido de punto de encuentro para que el pueblo se reúna y hable sin temor.

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Historia del café en Roma

Se dice que el café es un fruto más de la serendipia y que se lo debemos al cabrero etiope Kaldi, quien se dio cuenta de que sus cabras perdían el sueño cuando comían las bayas de un determinado árbol. Pasaron años hasta que en 1475 abrió la primera cafetería del mundo en Constantinopla. Más de un siglo después, entrarían estos deliciosos granos por el puerto de Venecia, surcando sus canales para conquistar el corazón de los europeos. 

Sin embargo, se dice que el Vaticano quiso prohibir esta bebida, alegando que el café era un invento de Satanás extendido en el pueblo musulmán para que este no tomara vino, conocido como la sangre de cristo. Sin embargo, ante el alboroto del pueblo con aquella exótica bebida, el papa Clemente VIII mandó que se lo dieran a probar. Tras un primer sorbo, según cuenta la leyenda, el pontífice dijo: “¿Por qué la bebida de este Satanás es tan deliciosa? Sería una lástima que los infieles tuvieran uso exclusivo de ella. Vamos a engañar a Satanás al bautizarla y la haremos una bebida verdaderamente cristiana”.

De esta manera, en 1720 abría en la plaza San Marcos de Venecia la primera cafetería italiana.

Mejores cafetería de Roma

Si nos apetece un buen plato de pasta auténtica en Roma, nos dirigimos a la Plaza de San Pedro para degustar la cocina del Patascutta. Pero, ¿a dónde debemos ir si queremos disfrutar del café como un verdadero romano? Son varias las cafeterías obligatorias para los amantes del café. 

La primera de ellas es el Caffè Sant’Eustachio. Este café se encuentra en la piazza San’Eustachio, muy cerca del Senado de la República Italiana. Su historia se remonta a los años 30, cuando surge como tostadero de leña. Ahora, es uno de los cafés más famosos de la ciudad. La tradición es beberse un capuchino en la barra, a modo de parada rápida entre las visitas a monumentos. Sin embargo, podrás elegir entre todos los tipos de café posibles y también podrás sentarte en una mesa, por si necesitas descansar después de todo el día andando.

El segundo lugar que te recomendamos es el Antico Caffé Greco, sobre todo para los amantes del arte. Se encuentra en la Via Condotti y es el café más antiguo de Roma y el segundo más antiguo del país. Sus orígenes se remontan a 1760, cuando Nicola di Magalena inauguró el que sería uno de los cafés literarios más importantes de la ciudad. Viajarás al pasado nada más cruzar sus puertas acristaladas. El aroma a café y a madera se adueñarán de tu olfato y los camareros en fracc harán que te sientas como parte de una época en la que Mozart y Vivaldi componían la banda sonora de la historia. Hans Christian Andersen, Orson Welles, Gogol o Stenhal fueron algunos de los artistas que disfrutaron de una buena taza de café en el Antico Caffé Greco. En la actualidad, podrás sentarte a disfrutar de un espresso italiano mientras contemplas las más de 300 obras de arte que alberga el lugar.

La tercera cafetería que queremos recomendarte es el Caffé Museo Atelier Canova Tadolini. Se trata del antiguo estudio del escultor neoclásico italiano Antonio Canova. Se encuentra en la Piazza del Popolo, detrás de Villa Borghese. En este lugar podrás disfrutar de unos Spaghetti alla Carbonara y de un café recién hecho mientras contemplas increíbles esculturas, maquetas y herramientas de trabajo. 

¿Qué café pedir en Roma?

El café típico de Italia es el café expreso, aunque también se suele tomar el ristretto, que es un expreso algo más concentrado. 

Para los que no quieran quedarse con ganas, el café doppio puede ser una buena opción, que no es más que dos expresos. En cambio, para aquellos que deseen un café algo más suave, os recomendamos el café Lungo. Por supuesto, también son muy comunes el capuccino, el macchiato, el schiumato y el latte.

Mejores Piazzas de Roma donde tomarse un café

Son muchas las piazzas de Roma en las que poder tomar un buen café. Por ejemplo, muy cerca de la Plaza Navona nos encontramos con una de las cafeterías más famosas de la ciudad, Via della Pace. En esta bonita cafetería podrás contemplar los antiguos edificios de la ciudad mientras disfrutas de tu café.

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